Introducción

A principios del siglo pasado el economista austríaco, Joseph Schumptercon sus teorías del empresario innovador, puso el concepto de innovación en el centro del interés de la economía, destacando el rol de ésta como fuente fundamental de riqueza. En aquella época propuso conceptos y distinguir en el proceso de cambio tecnológico las fases de invención, innovación y difusión, entre otras contribuciones conceptuales.

Como podemos apreciar, en las últimas décadas hubo un cambio en los modelos económicos y de gestión de las empresas, anteriormente más estáticos y basados en el mercado doméstico, mano de obra y el capital. Se produjo una evolución estableciéndose como factores críticos: el conocimiento, la formación y el capital intelectual, marcando una economía basada en el conocimiento. En la actualidad, se ha dado un paso más hacia una economía dirigida por el conocimiento, en el que la visión estratégica y la anticipación son fundamentales. Es por ello que el análisis y la gestión, adecuada, de la innovación, se convierte en una herramienta fundamental para las empresas.

 

La innovación debe convertirse en una cultura, en una herramienta estratégica generadora de ventajas competitivas.

 

En este aspecto, las oportunidades que nos brinda comprender la cultura de la innovación, sus diferentes arquetipos y las ventajas competitivas que puede generar, hace necesario poner el foco de atención en este concepto interdisciplinario, en ocasiones difuso, muchas veces sobreutilizado, pero esencial para el desarrollo del modelo de negocio.

 

¿Qué es la innovación?

Simplificando, definimos la innovación como la implementación de un producto (bien o servicio) o proceso nuevo o con cierto grado de mejora. Podemos distinguir 4 arquetipos:

Prueba

Innovación de producto

Introducción en el mercado de nuevos (o significativamente mejorados) productos o servicios. Incluye alteraciones significativas en las especificaciones técnicas, en los componentes, en los materiales, la incorporación de software o en otras características funcionales.

Prueba

Innovación de proceso

Implementación de nuevos (o significativamente mejorados) procesos de fabricación, logística o distribución. Incluye la implementación de métodos, técnicas, equipos y/o software que buscan avances transcendentes en el rendimiento de las organizaciones.

Prueba

Innovación organizacional

Implementación de nuevos métodos organizacionales en el negocio (gestión del conocimiento, formación, evaluación y desarrollo de los recursos humanos, gestión de la cadena de valor, gestión del sistema de calidad, etc.), en la organización del trabajo y/o en las relaciones hacia el exterior.

Prueba

Innovación de marketing

Implementación de nuevos métodos y estrategias de marketing, incluyendo mejoras significativas en el diseño meramente estético de un producto o embalaje, así como en precio, posicionamiento, distribución y promoción.

La innovación cobra especial relevancia en la sociedad de la información y el conocimiento, donde las ideas, los métodos y procesos, además de los nuevos productos y servicios, son los principales impulsores del crecimiento organizacional y económico.

 

El gap del I+D+i y de la innovación tecnológica

 

La mayoría de las charlas sobre innovación se centran en I+D+i o, en el mejor de los casos, a la innovación tecnológica, confundiendo a las empresas. Un mensaje muy vanguardista, no cabe duda, pero de poca utilidad para gran parte de los empresarios y emprendedores de nuestro tejido empresarial. Tan solo un limitado número de empresas tienen capacidad para investigar y lo que es más difícil, desarrollar verdadero conocimiento y  productos de los que obtener rendimiento comercial, es decir, innovar. Uno de los mayores problemas del I+D en Europa, es la baja tasa de conversión existente, es decir, de transformación de la investigación en conocimiento y productos o servicios de valor.

En este aspecto, tampoco hay que confundir inventar con innovar, ya que son conceptos diferentes. Apple no inventó la música digital, ni el mp3, ni llevó a cabo un notable grado de innovación tecnológica, pero con su ipod y su tienda de música online, itunes, transformó la industria mundial. Su cultura de innovación estratégica hizo que focalizara sus recursos en mejorar lo existente, vr oportunidades y crear valor para sus clientes.

 

cropped-cropped-home-page-header-image_web1 600x200

 

Algo similar a la estrategia de Japón, décadas atrás, cuando fue una referencia mundial con los famosos círculos de calidad de Deming y la mejora en la percepción de sus productos, ya que el mundo los percibía como económicos y de baja calidad. Los japoneses consideran a William Deming el padre de la tercera revolución industrial, ya que relanzó su economía y cambió su mundo. Aquello fue innovación organizacional en toda la extensión de la palabra.

 

apple_wallpaper 600x250

 

Retomando el ejemplo de Apple y, dejando  a un lado la imagen de marca y su poderosa estrategia de marketing, esta es una tipología de innovación que otras empresas pueden seguir, la creación de valor agregado para sus clientes. Un ejemplo de cómo tras crear una imagen de marca poderosa, ya que la innovación no fue tecnológica, sino en términos de valor, la verdadera visión de apple. Es más, el producto no era económico y tenía algunas limitaciones de uso, pero aun así el valor percibido por el cliente, en parte aspiracional, hizo que fuese una auténtica revolución. Es un claro ejemplo de que en términos de innovación el éxito no solo se impulsa por desarrollo sea radical o creciente o porque se haya inventado interna o externamente, sino por el nuevo valor que se entrega. Y en este aspecto, TODAS las empresas tienen, de alguna u otra manera, algún valor que aportar. Es cuestión de analizar, identificar y trazar estrategias.

Como podemos comprobar, la innovación no consiste únicamente en la incorporación de tecnología, sino que va más allá. También significa prever las necesidades de los mercados y detectar los nuevos productos, procesos y servicios de mayor calidad, generando nuevas prestaciones con el menor coste posible. En muchas ocasiones se asocia a la incorporaciones técnicas y tecnológicas, pero estas son solo una de muchas posibilidades a la hora de innovar. Muchas empresas son innovadoras o tienen un alto potencial de innovación, pero no son conscientes. Al desconocer los fundamentos, no generan verdaderas ventajas competitivas. Es por ello necesario invitar a una necesaria reflexión sobre la necesidad de llevar a cabo procesos de transformación para observar la innovación interna como un pilar fundamental de la estrategia.

A diferencia de la investigación, la innovación empresarial, ya se desarrolle sobre el producto, los procesos, el marketing o la organización, es una ACTITUD y una forma de entender la empresa como un entorno dinámico y competitivo. Es la capacidad de comprender que el ecosistema innovador se puede, y debe, crear y gestionar. Es por ello que en la verdadera cultura empresarial, como esencia del emprendimiento y la competitividad, la innovación debe formar parte del ADN del empresario.

Los verdaderos avances surgen del permanente inconformismo, de la búsqueda incesante de oportunidades de mejora dentro del entorno competitivo que cada día examina a la empresa. Gestionada de forma eficaz, esta presión del mercado y de la competencia, es un cúmulo de oportunidades de mejora. Ahí reside la importancia de conocer los tipos de innovación, analizar nuestras fortalezas y debilidades y orientarnos hacia una cultura de la innovación como herramienta estratégica y generadora de diferenciación y ventajas competitivas.

tecnologia-innovacion 600x250

 

 

La innovación ha de considerarse un desafío y no un riesgo, más si cabe en el contexto actual, donde innovar no es una alternativa, sino una necesidad.

 

Estas son algunas de las razones más relevantes por las que se debe implantar una cultura de la innovación, una filosofía, y una metodología asociada. La innovación como disciplina y concepto, más alla de ideas puntuales, de un momento de creatividad o de ingenio, que de un verdadero análisis y reflexión. Promover esta cultura empresarial es el motor para transformar meras ideas en innovación, y la gestión de la innovación en valor.

 

firma-png-150-pix

Abraham Muinelo

IWS Consultores

Share This